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Testimonios

Felicidad

Una Psicoterapia profunda y bien realizada implica un cambio positivo de la personalidad, y la resolución de los problemas personales.

En esta página encontrarás testimonios de personas que realizaron conmigo una psicoterapia, y también de clientes actuales. En algunos casos, podrías contactar con el autor del testimonio, a través del formulario de Contacto. El criterio para ordenar los textos será siempre la fecha de comienzo de los diferentes procesos, que corresponden, casi todos, a una Psicoterapia Online

Gracias a todos los que habeis confiado en mi en un momento difícil de vuestras vidas: me habeis hecho mejor psicoterapeuta y mejor persona.

Gracias por haber tenido la deferencia de compartir vuestra experiencia de forma desinteresada.

Listado de problemas que enlazan con los testimonios:

Adicción: Fármacos, Ludopatía, Tabaquismo

Trastorno alimenticio: Bulimia

Crisis de angustia: Aborto, Identidad, Indefensión laboral, Responsabilidad estresante

Angustia generalizada: Abuso sexual, Desarraigo, Maltrato

Asertividad baja:

Autoestima baja: 1 

Crisis vital: Desempleo, Desorientación, Infertilidad, Muerte

Dependencia emocional: Miedo a la soledad 1  2  3  4 , Ruptura de pareja 1  2 , Vinculación 1  2 

Depresión: Incapacidad física, Indefensión laboral

Maltrato escolar: Acoso escolar (Homofobia), Segregación escolar (separar listos y torpes)

Agorafobia: 2

Fobia social: Eritrofobia (miedo a ruborizarse)

Conflicto de identidad: Adoptado, Complacencia compulsivaRechazo de orientación sexual

Conflicto interpersonal: Amigos, Familia

Insatisfacción

Inseguridad: Toma de decisiones, Inseguridad afectiva (propia respecto a la pareja) 2

Falta de control de impulsos: 2

Narcisismo: 2

Obsesividad: Personalidad obsesiva, Trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)

Pesadillas

Resentimiento (ira contenida)

Somatizaciones: Afonía, Crisis de asma, Bruxismo, Dolor de caderas 2 , Ciática, Dolor de espalda lumbar, Colitis ulcerosaDiarrea, Faringitis, Hipo, Dolor de ingles, Insomnio, Microinfartos cerebrales, Síndrome de Meniere (sordera, vértigos, desequilibrio, zumbido de oídos, mareos), Erupciones con picor, Rubor mórbido, Piel seborreica, Resfriado

Testimonios según la fecha en que fueron añadidos:

Francisco G (06/04/2013), María José F (06/04/2013), Beatriz 1 (06/04/2013), Javi (07/04/2013), Sol (08/04/2013), Ana (10/04/2013), Marina (16/04/2013), Gabriel García (02/05/2013), José Manuel (06/05/2013), Andrew (19/11/2014), Edurne (19/11/2014), Virginia (30/11/2014), Ana Cristina (25/12/2014), Ricardo (21/02/2015), Carlos P (26/07/2017), Beatriz 2 (18/06/2015), María José (04/04/2016), Sandra (04/04/2016), Paco (26/07/2017), Alejandra (16/04/2016), Luisa (26/08/2016)


Javi, 39 años, Gipuzkoa
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (07/04/2013
)

Mi primer contacto con Miguel fue por casualidad, o quizás, tal y como después comprendí con él, las casualidades no existen, sino las causalidades y las sincronicidades: ¡todo tiene un por qué!, sólo hay que descubrirlo, relacionar todo lo que te ocurre para comprender tu vida.

Yo buscaba ayuda desesperadamente por un trastorno de identidad que surgió en mi infancia (soy adoptado y crecí sabiéndolo pero sin aceptarlo, sin aceptarme como tal) y lo cierto es que me daba pánico una terapia psicológica a la vieja usanza, cara a cara, sintiéndome juzgado. Si bien todo eran construcciones psicológicas mías, yo las vivía, las sentía como tales.

La terapia online, en la que el facilitador (no me gusta usar el término psicólogo aunque su formación sea como tal) está disponible las 24 horas, ya sea por email, por messenger, etc. fue la respuesta que necesitaba en aquel momento. El caso es que entre los dos decidimos cómo organizarnos a lo largo del proceso. No se trata de preguntar al psicólogo “Qué me pasa” sino de tomar las riendas de tu vida ayudado por alguien que te facilite las claves para que tu actúes. Jamás recibí recetas mágicas, mas bien yo hacía preguntas, expresaba mis inquietudes, mis miedos desde la mayor de las sinceridades para intentar comprenderme, y recibía respuestas (en algunos casos preguntas que me inducían a reflexionar) claves, pistas que servían para tomar plena consciencia de mi identidad.

Con Miguel fue la primera vez en mi vida que me sentí protagonista de mi vida, de mis decisiones, de mi presente. Es cierto que es psicólogo de profesión pero puedo asegurar que ejerce de facilitador, de sanador. Miguel vive, siente y transmite una forma de entender y sentir la vida y es precisamente desde ahí desde donde empieza el proceso de sanación. Cerré el pasado en paz, para poder vivir un presente y construir un futuro.

Te lo he dicho muchas veces, Miguel: gracias y sabes que eres partícipe de mi reciente paternidad porque ello ha terminado de ayudarme a cerrar mi pasado.


Marina, 47 años, Sevilla
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (16/04/2013)

Conocí a Miguel casualmente navegando por internet; mi primera intención fue que me ayudara a comprender una experiencia de despersonalización que yo había tenido unos meses atrás…y así comenzó mi primera psicoterapia...

Confié en él intuitivamente y desde el primer momento; nunca habría hecho psicoterapia, ni con él ni con nadie, de haber abrigado el más mínimo resquicio de duda acerca de su decencia profesional y personal…., además de lo económico y cómodo que resultaba tener las sesiones por internet.

Una ruptura sentimental me llevo a llamarlo de nuevo y comenzar otro proceso de sesiones; sobre la marcha fuimos ahondando en muchísimas cuestiones que fueron aflorando: mi pésima autoestima, mis mecanismos mentales redundantes y obsesivos, mi dependencia emocional resultado de una infancia escasa de amor (tuve que admitir que, por mucho que lo negara, yo estaba mejor mal acompañada que sola...), somatizaciones de todo tipo que se fueron resolviendo: dolor de ingles, dolor de caderas incapacitante, erupciones y picores en el centro del dorso de las manos, diarrea, afonía, hipo, faringitis, bruxismo... Con el tiempo fui accediendo a muchos contenidos inconscientes que me dieron la clave para comprender mis numerosas conductas autodestructivas.

En la actualidad estoy aprendiendo, con éxito, a estar sola, he rehecho adecuada y asertivamente las relaciones con mi familia, me he mudado de casa dejando atrás la tutela de una persona muy querida para mí.

Miguel es un profesional muy poco intrusivo; sabes que está ahí pero te deja encontrar tus propias respuestas…y siempre está disponible. Recuerdo que le escribía correos continuamente: de pronto yo comprendía algo y me levantaba de la cama en mitad de la madrugada de un sábado para ponerme a escribirle….y el domingo él me contestaba!!!!

Debo dejar claro que, aunque en su momento, como es de rigor, me vi afectada de lleno por un fenómeno de transferencia, hoy escribo éste testimonio desde la mayor de las asepsias sentimentales.

Fue para mí un placer y una suerte tenerte como psicoterapeuta….pero es mucho mejor que ahora seamos amigos.


Ana, 34 años, Cádiz
(10/04/2013)


Inicié mi psicoterapia con Miguel estando en un momento de crisis en mi vida. Desde los 25 años tenía problemas de ansiedad e insomnio, y cuando empezamos estaba teniendo crisis de ansiedad. Tomaba fármacos para dormir y tenía problemas de pareja, ya que no tenía claros mis sentimientos hacía él.

Elegí a Miguel como psicoterapeuta por recomendación y porque me parecía estupendo realizar la psicoterapia vía internet. Además el precio me parecía muy asequible y razonable.

Tuvimos una sesión presencial, y después empezamos con las sesiones de chat semanal y los correos entre sesión y sesión. Los horarios eran muy flexibles y no había problema para cambiar la hora si era necesario.

En las primeras sesiones Miguel identificó los problemas y poco a poco fuimos trabajando en ellos. Me hizo ver las cosas con más claridad y cómo mis pensamientos me estaban engañando. Me hizo ver que no era mi marido, o las cosas externas, la causa de mis problemas, sino cómo yo interpretaba las cosas.

Después de mi experiencia de psicoterapia soy más objetiva, llegué a dejar las pastillas para dormir y, aunque todavía a veces tengo ansiedad, lo supero mucho más rápido ya que he aprendido a ver las cosas de otra manera y cambiar mis pensamientos.

Había hecho alguna psicoterapia presencial anteriormente, pero considero que la terapia online es igual de efectiva y además es mucho más cómoda y económica. ¡Lo recomiendo!


Gabriel García, 20 años, Cádiz
(02/05/2013)

Recurrí a la psicoterapia con Miguel por una serie de problemas que me dificultaban avanzar en mis relaciones con los demás, y conmigo mismo.

El principal problema era la aceptación de mi orientación sexual. Siendo homosexual, y viviéndolo como algo negativo, mi realidad de comodidad respecto a mis padres y amigos se veía distorsionada.

También entraba en juego mi patología narcisista, que buscaba, figurando, ser quien no era. Recurriendo muchas veces a mecanismos de defensa de racionalización o intelectualización. Todo ello, mezclado con experiencias vitales de rechazo en la adolescencia, por parte de compañeros de clase, impedía que expresase mis emociones con naturalidad, temiendo siempre situarme en una posición de vulnerabilidad.

A lo largo de la psicoterapia, paso a paso, fui reconociendo estos problemas y tomando conciencia de ellos. La aceptación como fin se convirtió para mi en lo fundamental, a partir de lo cual fui haciendo pequeños esfuerzos para ir superándome. Dije a mis familiares y amigos que era homosexual. Trate de superar mis dificultades para mostrarme emotivo labrando relaciones sin engaños. Aún tengo dificultades con ciertos mecanismos de defensa que se me resisten, tiendo a superponer mi capacidad intelectual a la emotiva, porque me hace sentir mas seguro. Pero es algo que va menguando.

Con la psicoterapia uno se ve a si mismo, sin excusas, ni engaños. Uno considera que no tiene opciones de “crecer” vitalmente, o que ha alcanzado el culmine del proceso, y no es cierto, la metodología de “Todo es mente” te permite ser y sentir de manera más trasparente.


Francisco G, 50 años, Alicante
(06/04/2013)

Mi problema era de fobia social, o sea, una timidez excesiva, acompañada de eritrofobia (miedo a enrojecer). El rubor facial era una pesada carga, un sentimiento de humillación constante. Necesitaba alcohol o medicinas (ansiolíticos, tranquilizantes) para relacionarme socialmente, para vencer mi inseguridad y timidez y olvidarme de mi miedo social y vergüenza innata.

Hasta que un día decidí: “estoy harto de este rubor humillante, este complejo de inferioridad o inseguridad, este miedo social; necesito ayuda profesional porque quiero superarlo, soltarme, ser libre…”.

Y así fue como contacté con Miguel e inicié el proceso de terapia con él porque me atrajeron varios aspectos: la flexibilidad de horario, el trato contínuo y cercano por chat o email, un precio muy razonable (barato comparado con sesiones presenciales en consultas médicas), y su garantía de que con el esquema de trabajo que íbamos a seguir (retroceder al pasado para ver dónde se originaba este complejo y plantearnos después metas parciales de avance) conseguiría al final tener una actitud mental estable y sana, convertirme en una persona que no necesitara de drogas de ningún tipo para relacionarme socialmente.

Y lo conseguimos, avanzando poco a poco y con honestidad, sinceridad y firmeza. Ahora soy una persona libre de miedos y fobias. Y también soy consciente de todo lo que me he perdido estos años de atrás por estos miedos y esta fobia. Tuve que haberme dado cuenta antes de que yo estaba mal, que era un fóbico social y necesitaba tratamiento. Pero bueno, las cosas son como son y nunca es tarde para cambiar, para sanar y para ser feliz disfrutando de la vida de tu alrededor. Yo lo he conseguido y por eso Miguel siempre contará con mi gratitud.


José Manuel, 36 años, Madrid
(06/05/2013)

Con 34 años sufro la pérdida de mis padres, a causa de enfermedades similares: dos tipos de cáncer. Siempre me he sentido arropado por ellos, ya que con corta edad siempre los he necesitado por abusos escolares hacia mi persona. Mi complicidad, mi confianza, mi respeto hacia ellos, ha sido siempre primordial. Pero debido a sus enfermedades, tengo que mantener el silencio para no causarles sufrimiento, hecho que me causa mucho dolor. El ocultar pequeños y grandes detalles en mi vida cotidiana, hace que pierda el control sobre mi, haciendo que la infertilidad que me dianostican me haga sentir menos hombre que nadie.

A pesar de que emocionalmente me niego y me cierro puertas a la posibilidad de ser padre por otros medios, hago daño a mi esposa sometiéndola a inseminaciones sin desearlo, y esa presión que se desencadena en mi, termina llevándome a la adicción al juego, que me costará la separación en mi matrimonio, la pérdida de familiares y amigos, además de una pérdida sustancial de dinero.

Cuando siento lo solo que me encuentro, todo lo que he perdido y me ha hecho perder el juego, pido ayuda. En el inicio de mi psicoterapia presencial con Miguel, mi estado era angustioso, triste, mi autoestima tirada por el suelo; pero sobre todo mucha tristeza, que invadía todo en mi, y me hacía sufrir intensamente.

Poco a poco, aunque en un corto espacio de tiempo (menos de 3 meses) fui ganando confianza en mi mismo y fui recuperando valores perdidos en mi, a partir de lo cual decido mantener el contacto para ir solucionando aspectos puntuales de malestar que van surgiendo.

Hoy en día puedo afirmar que tengo seguridad y confianza en mi mismo, mi personalidad ha cambiado gracias a la terapia con Miguel. El deseo e ilusión de toda mi vida, sin que ello me cause dolor, se está convirtiendo en realidad: en unos meses voy a ser padre.


María José F, 56 años, Sevilla
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (06/04/2013)

Después de 35 años trabajando me puse enferma, Síndrome de Meniere bilateral (sordera, vértigos, falta de equilibrio, zumbido de oídos), y microinfartos cerebrales, lo que me llevó a una depresión, y me dieron la incapacidad laboral permanente. Muchos problemas médicos, tres operaciones en el oído derecho que llevaron a una pérdida completa de audición (en el izquierdo la pérdida era del 40%), y cada vez más certeza de que nunca iba a recuperar mi vida anterior, que era lo que deseaba, me llevaron a buscar ayuda para intentar aceptar mi nueva circunstancia.

Yo jamás hubiera pensado en necesitar un psicólogo, ni siquiera estaba segura de que me fuera a ayudar porque siempre he tenido grandes problemas con ellos por otras circunstancias de mi vida. En un momento de mucho dolor ví un enlace a tu página web en la página de una amiga, y leí una y mil veces, intentando convencerme de que no me iba a ayudar; pero al contrario, me parecía que algo de lo que ponía sí podía ayudarme, y necesitaba ayuda, así que me decidí. Durante mucho tiempo nuestro trabajo fue solo por internet porque mi estado me impedía salir de casa, si no hubiera sido así no podría haber hecho la psicoterapia. Ahora alternamos las sesiones por internet y las presenciales, me desplazo como parte de mi esfuerzo y mi intención de superar mis limitaciones físicas.

Yo podría estar hoy …. Mi vida ha cambiado, hemos analizado en profundidad todo lo que me llevó a la situación en la que estaba, ha sido un trabajo difícil en el que yo no aceptaba entrar porque quería una solución superficial, quería una “pastilla” mas, de las muchas que tomaba y ya no tomo, que me quitara el “dolor”. Esto es otra cosa. Yo no sé como lo has ido haciendo, incluso a pesar de mi resistencia, pero hoy todo es diferente para mí. A lo largo del proceso he comprobado como mis pensamientos y mis emociones influyen en mi estado físico mucho mas de lo que podría haber imaginado nunca. Eres justo lo que yo necesitaba.

En eso estamos, la enfermedad sigue, pero yo no soy la misma persona, mi vida ha cambiado gracias a ti y no me importa decir en público lo que tantas veces te he dicho en privado, gracias.


Beatriz 1, 45 años, Vigo
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (06/04/2013)

Elegir un psicólogo es delicado porque puede ayudarte a salir de una mala situación o dejarte en el desánimo para siempre.

Uno de los motivos para elegir a Miguel es que buscaba una persona con formación variada, que utilizase las mejores herramientas de los enfoques terapeúticos disponibles. Así que al leer su currículum lo tuve bastante claro, y más teniendo en cuenta que él mismo hizo su propia terapia psicológica durante tres años; este aspecto me parece fundamental para ser un buen psicoterapeuta.

El otro motivo es que deseaba terapia online. Creía que me iba a sentir más desinhibida (así está siendo) y me apetecía la comodidad de hacerla desde mi casa, en mi intimidad, y en horarios flexibles.

Empecé la terapia tras una ruptura de pareja que creí que no iba a superar jamás. El tratamiento me hizo ver cuáles fueron las cuestiones emocionales de mi infancia que me llevaron a esa relación destructiva, y a otras anteriores bastante desagradables. Hoy es un tema superado.

Al avanzar la terapia han salido otros temas que siempre han estado ahí, como mi dependencia emocional y mi baja autoestima. Vamos trabajando cada cosa a medida que surge y lo que más me satisface es comprobar como, a medida que me voy conociendo y entendiendo el porque de cada situación, ésta va mejorando automáticamente. La terapia también me sirve para comprender y mejorar mis problemas psicosomáticos, que son los ataques de asma y los dolores de espalda.

De Miguel destaco y agradezco: su gran capacidad como profesional, que demuestra con esa facilidad para detectar rapidamente el posible origen del problema; su cercanía y sencillez al tratar los temas; su paciencia y flexibilidad; sus sugerencias, incluídas las bibliográficas, que van mucho más allá de lo que suele ser una terapia convencional y su capacidad para animarme cuando caigo en los inevitables bajones.


Sol, 34 años, Málaga
(08/04/2013)

El problema inicial que me llevó a hacer una psicoterapia fue un dolor en las caderas, especialmente la izquierda. Tras pasar por varios tratamientos, me comentaron que quizás estuviese somatizando y me recomendaron a alguien experto en estos temas. Yo no tenía ni idea de qué era eso de somatizar…., y aunque es duro tomar una decisión de este tipo, lo tenía muy claro…: no sólo quería deshacerme del dolor, sino de paso deshacerme de tanta ansiedad, angustia, falta de apego a la vida, vulnerabilidad, y dramas emocionales que me sucedían con cualquier pequeña cosa que ocurriera en mi vida.

Me puse en manos de Miguel, decidimos hacerlo por chat, y con correos entre sesiones, en los cuales yo podría comentarle todo lo que me estaba sucediendo a diario, sueños, dudas, problemas puntuales… algo que yo intento aprovechar al máximo…, escribir te libera, te quita peso de encima, hace que compartas la carga…. Y en cada respuesta recibía no sólo comprensión de lo que me sucedía y una explicación, sino una gran carga de energía positiva que me animaba a seguir adelante.

Sin saber de qué iba todo esto, y como si estuviese montada en un barco sin rumbo fijo, me fui dejando llevar en cada sesión. Miguel me hizo comprender que todo aquello que no quisiera contar por pudor o vergüenza iría en contra de mi evolución y de mi bienestar…. Y aunque fue muy doloroso enfrentarme al pasado, fuimos descubriendo que todo estaba basado en mi infancia….: Malos tratos, censura sexual, de ira, de llanto, relación de incesto…., habían provocado una personalidad basada en la dependencia emocional, en un auténtico pánico a la soledad, problemas sexuales … Era fundamental un hombre en mi vida, y todo giraba alrededor de mis parejas, dejando de lado mis inquietudes, amigos… .

Poco a poco, el trabajo de los dos, su empatía y su apoyo incondicional…, ha ido dando frutos…. Mucho menos dolor en las caderas, menos dramas emocionales, menos vulnerabilidad, menos pánico a la soledad, menos ansiedad, angustia, más seguridad interior…. Y sobre todo más alegría y ganas de VIVIR. Gracias Miguel, muchas gracias por todo, ¡de corazón!


Beatriz 2, 46 años, Vigo
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto(18/06/2015)

Mi psicoterapia finalizó en noviembre de 2014; tres años después de haber comenzado. A partir de mi primer testimonio, en abril de 2013, hice terapia durante un año y medio más, ya no desde la desesperación, sino desde un estado de cierto equilibrio para seguir mejorando. Al haber superado la angustia que me producía la ruptura sentimental que me llevó a hacer terapia, estaba más serena y con una autoestima mejor para afrontar otros problemas.

Una de las cosas más importantes de esta segunda parte es que fui capaz de dejar de fumar, después de 28 años siendo una gran adicta al tabaco. Otra cosa importante fue que cambié mis hábitos de alimentación, de manera que, aunque no soy vegetariana, hago una alimentación que se basa en gran medida en los vegetales, con una gran mejoría para mi salud.

Otro de los logros fue conseguir aclarar algunas relaciones de amistad con las que no me sentía a gusto desde hacía tiempo y que hasta ese momento no me atrevía a afrontar por mi dependencia emocional hacia esas personas.

Por último (aunque podría contar más logros) destacaría que mejoré a la hora de detectar el porqué de mis dos grandes somatizaciones, que son el asma y el dolor de espalda. Actualmente hace más de dos años que no tengo ninguna crisis de asma; ni siquiera un ligero catarro. En cuanto al dolor de espalda, pasé de tener ciáticas que casi no me dejaban caminar, a tener, muy de vez en cuando, ligeros dolores en la zona lumbar, cuyo sentido ahora conozco.

Cualquiera de los cambios anteriores puedo decir que se mantienen estables después de haber acabado la terapia hace 6 meses.


Andrew, 43 años, Barcelona
(19/11/2014)

Problemas en la realización de mi trabajo me motivaron a buscar la ayuda de un psicoterapeuta. Soy trader, compro y vendo activos en los mercados financieros. Mi estrategia define los criterios de compra y venta de, por ejemplo, unas acciones. Sin embargo, con frecuencia me veía incapaz de seguir mis propias reglas y, por miedo a perder, compraba y vendía a destiempo.

Tenía claro que necesitaba ayuda y empecé leyendo libros de psicología del trading, pero no eran suficientes para resolver mis dificultades. Finalmente decidí buscar un psicoterapeuta. Busqué y comparé, y Miguel ofrecía lo que necesitaba: gran flexibilidad horaria, sesiones semanales de chat vía Skype cómodamente desde mi casa, lo cual también me facilitaba mantener mi psicoterapia oculta ante mi familia, mucho más difícil en una terapia presencial, y correos electrónicos entre sesiones, que permitían avanzar mucho en poco tiempo.

Miguel me propuso solucionar mis problemas de trading a través de una psicoterapia completa, que "de paso" resolvería mis problemas en el trabajo. Cuando acepté este reto no sabía los cambios tan profundos que esto iba a causar en mi vida: Al cabo de sólo 8 meses soy una persona más feliz, más optimista, más energética, más entusiasta y más sociable. He cambiado mi estilo de vida: hago deporte regularmente, lo cual no había conseguido nunca antes, he cambiado mis hábitos de alimentación. Una agorafobia, que se había quedado dudosamente resuelta y mal entendida (con un tratamiento psiquiátrico), ahora está completamente curada. Lo que mi dermatóloga había diagnosticado como piel seborreica eran en realidad somatizaciones, y los episodios de problemas cutáneos se fueron reduciendo a lo largo de la psicoterapia, habiendo casi desaparecido por completo en la actualidad. Respecto al trading, la psicoterapia dio sentido a un cambio de estilo en mi forma de trabajar, disponiendo ahora de mucho más tiempo para todo. El problema en la toma de decisiones se ha reducido notablemente, e intuyo que está próximo a solucionarse completamente.

Proyectamos iniciar ahora un nuevo proceso de psicoterapia, con Miguel como persona de confianza y de referencia, esta vez con sesiones cada dos semanas. Habiendo mejorado y crecido mucho como persona, quedan por mejorar aspectos de mi personalidad, pero ya partiendo de una situación positiva, de plenitud y de bienestar. Un punto de partida muy diferente y mucho mejor que cuando decidí buscar la ayuda de un psicoterapeuta por primera vez.


Edurne, 35 años, Granada
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (19/11/2014)

Soy consciente ahora de que mis problemas empiezan en mi infancia. A consecuencia de una crisis emocional muy fuerte, debida a un conjunto de situaciones y desgracias que acontecieron en mi vida hace unos meses, comprendí que no estaba bien emocionalmente. La muerte de mi padre fue el shock más grande, lo que me hizo reaccionar a buscar algo nuevo para cambiar mi vida. Quedarme sin trabajo yo, y a los dos días después mi marido, se añadió. Y no fueron las únicas situaciones negativas que se dieron. En esos momentos me doy cuenta de que mi vida había tocado fondo.

Yo era una persona controladora, agresiva, impulsiva, con problemas para controlar mis impulsos de ira, y mi autoestima estaba por los suelos.

Fue la primera página que me salió en google cuando puse psicoterapia online, y al leer precios y testimonios me animé a contactar con Miguel. Creo que es más tranquilo y relajado cuando hablas con alguien desde casa, que no te está mirando todo el rato y haciendo gestos, que creo que incomodan a la gente, flexibilidad de horarios, vi muy interesante los e-mails semanales y las sesiones de chat. Muy cómodo y recomendable.

Miguel ha sido siempre accesible y sus explicaciones a todas las cuestiones vía e-mail y chat que yo le he ido planteando me han servido mucho. Gracias a la psicoterapia he podido ir conociéndome a mí misma, averiguando el origen de estos comportamientos y el problema real de mis actitudes incontroladas. Estoy cambiando mi vida, mi forma de pensar y de ser, mi personalidad ha cambiado, superando todos esos aspectos negativos que he vivido durante largos años de mi vida y viendo las cosas más positivamente, anulando todos esos comportamientos negativos hacia mis seres queridos y hacia mi misma.


Virginia, 42 años, Pamplona
(30/11/2014)

Mi caso fue una etapa de gran ansiedad y angustia vital. También estaba muy triste. Intuía que mi relación de pareja tenía algo que ver en ésto pero tampoco estaba segura.

Elegí a Miguel porque me gustó su formación amplia y porque anteriormente había tratado un tema con conductismo y esta vez buscaba algo mucho más profundo.

Hacíamos chats periódicamente e intercambio de correos, con lo que tenía comunicación prácticamente diaria, y como estaba en un periodo de mucha ansiedad ésto fue muy útil.

Miguel me ayudó a reconocer que tenía una dependencia emocional hacía mi pareja y me ayudó a fortalecer mi autoestima. Tenía tendencia a hacerme de menos, a menospreciarme, a no valorarme. Esto se reflejaba en todas las áreas, pero especialmente en la de pareja. Este proceso fue un poco costoso para mí porque tenía mucha resistencia a volver a mi pasado. Una vez que confié en Miguel, me di cuenta de que era necesario repasar mi infancia y ver el origen del problema, para avanzar en mi presente. Poco a poco fui ganando seguridad en mi misma y comprendí porqué había elegido esa pareja. Me costaba mucho expresar lo que sentía, mis opiniones, y solía callarme para evitar conflictos. Esto hacía que me sintiese mal conmigo misma ya que mi pensar y mi actuar estaban en conflicto.

El proceso finalizó cuando pude acabar con la relación, segura de lo que hacía. A fecha de hoy me encuentro mejor que nunca. Ha mejorado mucho mi autoestima y además noto que los cambios son profundos. Ha habido un cambio de personalidad y ahora soy una mujer mucho más segura de mi misma, más independiente, más asertiva y en definitiva una mujer más feliz.


Ana Cristina, 32 años, Monterrey (México)
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (25/12/2014)

Mi problema es que me costaba controlar mis impulsos cuando otra persona me altera; y en diversas ocasiones me costó no solo la amistad, sino pérdidas económica por no saber dialogar y mantener la calma.

Contacté a Miguel para llevar mis sesiones de terapia, me sentí muy cómoda; cabe mencionar que ya había contactado con una psicóloga de forma presencial pero no me sentí identificada. El costo por el tipo de divisa es mucho mas caro que contactar con un psicólogo presencial en mi ciudad, pero la atención, el grado de conocimiento, confianza y compromiso de Miguel como psicólogo es muy valioso, ademas de adaptar las sesiones a una mayor disponibilidad de horarios.

Mi psicoterapia fue con correos semanales mas sesiones alternadas de una hora de duración.

En el proceso me sentí rara, en ocasiones en conflicto conmigo misma, no veía fin; no estaba muy de acuerdo en regresar al pasado, pero conforme avanzó la terapia me sentí con mas control sobre mi misma y los diferentes sucesos de mi vida. José Miguel es muy paciente y muy objetivo en ir resolviendo los problemas: no nada más el puntual, sino otros de fondo, que uno desconoce. Me siento confiada y agradecida en tenerlo como psicólogo.

Ahora soy una persona que medito un poco más las cosas, tengo más interés en comprender y escuchar el por qué o la reacción de las personas, estoy más atenta a lo que siento, a compartir tiempo y espacio con la gente. Creo que he crecido en meditación interior, tengo más paz, y veo la vida sin tanta prisa a pesar de que soy una persona acelerada.


Ricardo, 39 años, Sevilla
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (21/02/2015)

Durante más de 15 años había tenido graves problemas matrimoniales y laborales. No sabía el origen de nada de lo que me ocurría y eso me creaba mucho malestar contra mi mismo y mi entorno. A su vez, había sufrido malos tratos y desamparo en mi infancia, lo que me había provocado dependencia emocional hacia cualquier persona que me mostrara algo de cariño. Además tenía necesidad, por narcisismo, de llamar la atención de compañeros y jefes, unido a abusos, injusticias e indefensión laboral, lo que me había llevado a un trastorno de ansiedad generalizado, depresión y continuos ataques de pánico.

Una persona de confianza me recomendó a Miguel, y aunque siempre he desconfiado de los psicólogos y psiquiatras, tenía muy claro que yo estaba muy mal y que necesitaba ayuda de un buen profesional, y confié en la recomendación.

Mi mayor problema fue mi reticencia a abrirme a las personas que no conozco, por ello la idea de ponerme cara a cara con un psicólogo no me agradaba. Sin embargo, cuando me informé de que las sesiones eran online me quedé sorprendido, además el horario era flexible y apoyado con correos. La recomendación y las sesiones online fueron lo que me convencieron para iniciar la psicoterapia. Me he sentido muy bien en las sesiones online y he sacado mucho provecho de los correos.

Me ha sorprendido ir descubriendo todo el entramado de mi mente, influenciado por mi pasado. Desmenuzar cada situación y llegar al origen, para mi ha sido una experiencia impresionante. Me ha dado una visión mucho más amplia de todo. La verdad es que Miguel siempre me ha atendido fuera la hora que fuera, explicándome cualquier situación o la causa de mis somatizaciones y lo considero una persona muy humana, nada que ver con otros profesionales que he conocido por cuestiones laborales.

Para mi la psicoterapia con Miguel ha sido un antes y un después en mi vida. Gracias de corazón.


Carlos P, 30 años, Salamanca
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (26/07/2017)

Durante muchos años viví torturado por mi mente, ideas intrusivas que se instalaban en mi cabeza y no era capaz de deshacerme de ellas. Estos pensamientos me hacían sentir fatal, con ansiedad, miedo, el ánimo por los suelos... Me tiraba horas y horas rumiando, intentando rebatir estas ideas que no comprendía muy bien de dónde venían y porqué. Hasta que no me sentía bien, era incapaz de seguir con el día a día. Sentía la necesidad de “contrarrestarlas”. TENÍA que hacerlo.

Como es natural, esto afectó a mi vida de forma significativa. Me sentía mal continuamente, alicaído, y no era capaz de hacer nada productivo la gran mayoría de los días. En cierto grado, también me afectaba en mis relaciones personales.

Llegó un momento en que decidí que no podía seguir así con mi vida, con esta tortura diaria, y fue entonces cuando encontré a Miguel, hace ahora justo 3 años. Cuando vi su página, llena de muy interesantes contenidos, y leí algunos de los testimonios y su extensa y variada formación, me puse en contacto con él de inmediato. Era justo lo que había estado buscando.

La facilidad con la que Miguel se percató de cuál era mi problema me hizo, ya de entrada, sentir mejor. Saber qué es lo que te pasa es un paso muy importante. A partir de ahí, empezamos con un arduo trabajo de intercambio de correos, desarrollando una revisión biográfica (pienso que los correos, sobre todo al principio, fueron esenciales), junto con una sesión semanal de chat.

Poco a poco fui entendiendo cómo funciona la mente humana y sobre todo y lo más importante, cómo funcionaba la mía. Entender cómo funciona mi mente y el porqué de ciertas cosas, así como el origen de mis problemas, ha sido esencial para mi mejora y esto ha sido posible gracias a los vastos conocimientos de Miguel y a su facilidad para expresarlos, pero también a la confianza que fuimos cultivando desde el comienzo. También ha sido un apoyo porque sabía que él siempre estaba ahí y me reconfortaba saber que tenía a alguien que comprendía lo que me pasaba.

Además, creo que es muy relevante destacar, que durante todo este tiempo, desde que empezó la problemática, hasta el día de hoy, nunca he tomado psicofármacos para encontrarme mejor.

Después de 3 años seguimos en la lucha (aunque en este momento llevo 2 meses sin sentir la necesidad de tener sesión) pero la mejora respecto a años atrás ha sido tan significativa que sin lugar a dudas puedo afirmar que la psicoterapia con Miguel me ha cambiado la vida. Y no solo por sentirme mucho mejor y sentir que puedo avanzar, por fin, en mi vida, sino también por todo lo que he ido aprendiendo en el camino.


María José, 46 años, Sevilla
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (04/04/2016)

¿Qué me pasa? ¿Por qué estoy triste, angustiada, con ganas de llorar? Me faltaba ilusión por empezar el día, no encontraba sentido a mi vida. Mi insatisfacción personal por “casi todo”, mis permanentes quejas y el no saber cual era mi camino a seguir, mi negatividad, miedos y poca autoestima, se habían apoderado de mi vida. A ello se sumó mi nueva circunstancia profesional (fui despedida de mi empresa) y personal (un familiar muy cercano y enfermo, se incorporó a nuestras vidas en el último trayecto de la suya).

Oí hablar de Miguel en un curso de Reiki y llamó mi atención “su apertura mental” al considerar otras terapias alternativas (más naturales o menos invasivas) como posible refuerzo a la psicoterapia.

Contacté con él en uno de los peores momentos que viví. La flexibilidad y comodidad para realizar las sesiones semanales desde casa, así como el precio de las mismas, facilitaron todo el proceso.

Al ir avanzando en la terapia, descubrí en mí aspectos que desconocía (al menos en el consciente); “los miedos e inseguridades” que formaban parte de mi vida, me arrastraban a buscar la aprobación de los demás (mis padres, mi marido, mis jefes...). He condicionado elecciones y decisiones en mi vida, en función de “lo que se esperaba de mí”. Así, que la culpa por “casi todo”, ha sido mi compañera de viaje. Mi baja autoestima me hacía dudar de mis propias capacidades para realizar muchas cosas. Descubrí (muy a mi pesar) mi dependencia emocional, ahora soy más consciente de ella, la he aceptado y continúo trabajando en ese sentido. Mi poca asertividad y la dificultad para expresar mis emociones habían contribuido a crear mucho resentimiento, ira contenida, hacia personas muy importantes y queridas en mi vida.

Siento que mi avance se produjo cuando comencé a percibir, sentir, ser consciente, de que situaciones similares a las que viví en el pasado, se repetían en el presente, y me causaban frustración, cabreo, malestar, impotencia... Empecé a verlas venir y, si no, cuando ya estaba en el ojo del huracán, intuía cómo había llegado a él (dejándome llevar por no discutir y reafirmar mi postura, por miedo...); pero poco a poco iba identificando esas situaciones y, aunque en muchas de ellas, repitiera patrones anteriores, ahora no me sentía tan dolida ni tal mal. "Juego" a considerar estos momentos como parte de mis lecciones y curiosamente con algunas hasta disfruto.

Ahora, cuando me levanto por las mañanas me siento entusiasmada, emocionada por el maravilloso día que me espera. Estoy ilusionada por continuar con un proyecto profesional comenzado tiempo atrás y por las nuevas posibilidades que conlleva. El modo en el que ahora me relaciono y desenvuelvo, con mi entorno personal y familiar, es gratificante, armonioso, deseado, pleno.

Gracias a toda la ayuda de Miguel, me encanta la persona que estoy descubriendo en mí, creo que siempre estuvo ahí y no le permití salir. De su mano voy comprendiendo aspectos negativos que no me gustaban y detestaba de mi persona y que poco a poco SIENTO que van desapareciendo. Aún me queda mucho camino que recorrer, descubrir, compartir... GRACIAS Miguel.


Alejandra, 43 años, Santiago de Compostela
 (16/04/2016)

Inicie la terapia con Miguel porque tengo una enfermedad autoinmune, colitis ulcerosa, diagnosticada hace 6 años, y me encontraba en medio de un brote que me hizo permanecer ingresada. Estaba bastante asustada y me preguntaba cómo afectaría esto a mi vida y a mi salud. Dudaba si la terapia podría ser efectiva porque los médicos me decían que lo emocional no tenía importancia, aunque tampoco me daban explicación sobre lo que me pasaba.

Elegí a Miguel porque me gustó lo que ponía en su web, y no me equivoqué: es una persona honesta y cercana, realmente me transmitió interés y que le gusta su trabajo. Esto para mi fue muy importante, necesitaba su apoyo.

Gracias a la consulta online pude empezar mi psicoterapia desde el hospital. Me gustó la posibilidad de intercambiar correos electrónicos, además de hacer el chat semanal, porque me resulta más fácil expresarme a través de los correos, puedo pensar lo que quiero decir y tomarme mi tiempo.

Fui tomando poco a poco consciencia psicosomática, hasta el punto de mejorar muchísimo mi salud. Me di cuenta de las emociones y situaciones que agravaban mi problema, especialmente mi dificultad para expresar las emociones negativas y ciertas situaciones que me hacían revivir mi infancia. Actualmente me siento mucho mejor. No he tenido ningún brote desde hace meses. Quisiera animar a las personas que tengan esta enfermedad a iniciar la terapia.

Mi vida en general y no solo mi salud ha mejorado gracias a Miguel. La psicoterapia tiene la consecuencia de influir en todas las áreas de la vida en positivo: mi relación de pareja es mejor y me siento más segura de mi misma. He conseguido algunas cosas que me resultaban difíciles como dejar de fumar y también duermo mejor.

Gracias de corazón Miguel.


Sandra, 34 años, Barcelona
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (04/04/2016)

Tras vivir en poco tiempo varias experiencias negativas, como fueron pasar por un aborto y 2 accidentes de trafico, empecé a sentirme mareada todo el día, me ahogaba, no era capaz de trabajar, ni hacer prácticamente nada. No podía estar sola ni atender a mi hijo de 3 años. Todo el día tenía que estar acompañada, y llegó un momento que empecé con agorafobia; no era capaz ni de salir a la calle, y cuando veía a mis amigas los síntomas empeoraban...

Decidí buscar ayuda profesional, e indagando por internet di con JMMV. Su formación, página web, y los testimonios que aparecían allí me animaron a ponerme en contacto con él.

Iniciamos la terapia con chats semanales e intercambio de emails; y, a medida que fui mejorando, continuamos la terapia con chats semanales.

Gracias a la psicoterapia empezamos a resolver los problemas actuales y otros que venia arrastrando del pasado. Tras 7 meses de sesiones semanales hago una vida totalmente normal, han desaparecido todos los síntomas de angustia y ansiedad que experimentaba y tras muchos años he podido dormir sin pesadillas.

Actualmente seguimos con sesiones cada 2 semanas para hacer un trabajo todavía mas extenso.

JMMV muchísimas gracias por tu ayuda.


Paco, 34 años, Ciudad Real
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (26/07/2017)

Nunca había recibido psicoterapia, y en un primer momento tenía dudas sobre si mis problemas podían tratarse con ella o ésta estaba destinada a afecciones mentales más graves como pueden ser trastornos de la personalidad.

Desde hacía un año y medio había terminado una relación sentimental, y esta ruptura y, sobre todo, la forma en que se produjo, había hecho que la relación con mis padres se volviera fría y distante; también había tenido problemas con mi circulo de amistades (que no eran/son capaces de aceptar que pudiera mantener una relación de amistad con mi antigua pareja), y me sentía incapaz de gestionar la situación.

Elegí a Miguel porque la idea de hacer psicoterapia a través de mensajería instantánea me pareció algo cómodo y flexible. También era un medio menos ‘intimidante’ para ‘no iniciados’ en psicoterapia como era mi caso. Además, debido a mi trabajo estoy bastante habituado al uso de este medio de comunicación escrito. Hablé previamente con Miguel sobre mi problema, pues tenía dudas de si era algo factible tratarlo mediante psicoterapia y no puso objeciones, así que empezamos las sesiones.

El método de trabajo ha consistido en sesiones semanales y también se ha ido alternando una Revisión Biográfica que me ha parecido muy útil para exponer los problemas y profundizar sobre ellos. La flexibilidad ha sido muy amplia; aunque teníamos asignado 1 día de la semana, siempre he podido cambiar horarios, a veces con muy poco tiempo de antelación. Respecto al intercambio de correos Miguel ha sido muy rápido al mandar las respuestas y habitualmente las podía leer antes de la siguiente sesión.

Creo que la psicoterapia ha tenido varios efectos positivos sobre mi. En primer lugar me ha servido para ‘desahogarme’, para compartir el peso de los problemas con otra persona. En segundo lugar ha sido ‘clarificadora’; tener un punto de vista profesional me ha permitido ordenar mis ideas, confirmando a veces lo que ya intuía y otras veces cambiando mi planteamiento inicial, o mi forma de pensar; creo que hoy tengo una idea mucho más clara de lo que ocurrió en el pasado. En tercer lugar, y quizá lo mas importante, es que me ha hecho conocerme mejor a mi mismo, poner un nombre a mis carencias y aprender a tolerarlas, aceptarme a mi mismo.

Finalmente creo que el problema se ha estabilizado. Mi relación con mis padres ahora es de nuevo más dialogante, más empática y ya no desplazo en ellos el peso de la ruptura. En cuanto a las amistades también he sido capaz de tener las ideas más claras, y romper relaciones con aquellas personas que yo ya presentía que eran perjudiciales para mi. Con algunos incluso fui capaz de hablarlo con claridad lo que ha sido un importante refuerzo de autoestima.


Luisa, 29 años, Pontevedra
. Puedes contactar conmigo a través de Contacto (26/08/2016)

Nuca supe bien quien era, probablemente un collage hecho con las personalidades admirables de la gente que conocía y una representación de lo que se esperaba de mí en mi circulo personal (familia y amigos) y social. No tenía personalidad ni autoestima, me consideraba inferior a mis amigos, insuficiente para mi pareja, así como poco diestra en cualquier trabajo. Me esforzaba por destacar y me obsesionaba con aprender, pero nunca avanzaba.

Sin darme cuenta desarollé un problema de bulimia, que en algunos momentos fue bastante agudo. Además tenía un miedo profundo al abandono, por lo que me alejaba del compromiso y evitaba que la gente llegara a conocerme bien. No podía expresar mis sentimientos a mi familia ni a mis amigos, ni siquiera me los reconocía a mí misma. Ahora sé que fue resultado de un afán intenso por complacer a todo el mundo y sentirme querida y reconocida por todos; por todos menos por mí misma.

A los 25 años alcancé el punto más alto de ansiedad con muchos episodios de bulimia y tuve mi primer ataque de pánico, así que mi padre me animó a que hiciera terapia y encontró a Miguel buscando en la web. Nos pareció la opción perfecta; viviendo en el extranjero el formato online es la única posibilidad, además de tener un precio asequible y buenas referencias en la web.

Su método de trabajo escrito me ha ayudado a desarrollar mis habilidades de escritura, dándome así herramientas para autoanalizarme y no depender únicamente de su guía. He trabajado mucho y muy intensamente durante la terapia, y Miguel me ha ayudado a ahondar en el origen de mi falta de autoestima y de los factores de mi personalidad, identificando cuáles son mis valores personales y ganando independencia emocional.

A día de hoy no tengo apenas episodios de bulimia y las relaciones con mi familia son ahora mucho más intensas y significativas. A nivel profesional, he encontrado un trabajo que me enriquece y por el que se me valora muy positivamente.

Considero que con mi psicoterapia he podido realizar el cambio más importante en mi vida; y tras año y medio de proceso, he vivido una transformación de mi modelo mental y un aumento considerable de autoestima e identidad personal.

He recomendado encarecidamente a Miguel a muchos amigos que tienen inseguridades y necesitan entender y sanar. ¡Gracias infinitas!