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Alteraciones psicosomáticas

La noche estrellada (Vincent Van Gogh)

Son manifestaciones psicosomáticas molestas, debido a su duración o intensidad, que influyen negativamente en el bienestar.

Si la persona deja pasar estos elocuentes mensajes, sin ponerlos en relación con su mundo emocional, y limitando su atención a una censura farmacológica, en algunos casos pueden derivar a trastornos o enfermedades graves.

Resfriado

El resfriado común (llamado así por lo frecuente que es), catarro, o infección respiratoria superior, es una infección viral leve de la nariz y la garganta. Hay más de 200 virus diferentes que pueden dar lugar a un resfriado, y sólo el sistema inmunológico del organismo puede destruir con efectividad al invasor.

No hay tratamientos que combatan directamente el virus, sólo se centran en aliviar los síntomas. El resfriado generalmente desaparece por sí mismo en algo como 7 días, siendo el contagio de persona a persona más probable durante los 3 primeros días.

No se ha podido probar científicamente que la exposición a temperaturas frías aumente la probabilidad de resfriarse, ni el cambio rápido de un ambiente caliente a otro frío, ni el calentarse el propio cuerpo con el ejercicio, y después enfriarnos, ni el enfriamiento agudo de los pies...

Se reconoce generalmente que la fatiga y el estrés, al debilitar el sistema inmunológico, hacen más probable contraer un resfriado; la mujer es más propensa a resfriarse en la fase media de su ciclo menstrual, que coincide con una mayor propensión al estrés. En general, una salud débil, no dormir lo suficiente, una alimentación inadecuada, o el consumo de sustancias tóxicas predispone a contraer resfriados.

"Coger un resfriado" tiene mucho que ver con "sentirse mal" (triste, desilusionado, rechazado, menospreciado, no querido), o con sentimientos no reconocidos de envidia, culpabilidad o miedo.

Estos sentimientos de infelicidad, que en el fondo son sentimientos de falta de amor, más o menos conscientes, debilitan el sistema inmunológico, una de las cepas de virus infecta la zona nasofaríngea, y se produce el resfriado.

Una discusión de pareja mal resuelta, no bien "cerrada", con una insuficiente expresión de sentimientos, debilita el organismo, y nos hace vulnerables a cualquier virus. El sentirse culpable por "no hacer nada" durante las vacaciones, en una persona muy autoexigente (debido a unos exigentes padres) puede provocar sistemáticos resfriados justo antes de iniciar las vacaciones. El miedo a volver a una situación desagradable explica los resfriados de la mañana del lunes, cuando se tiene que volver al trabajo después del fin de semana.

Reconocer y expresar nuestros sentimientos, nos hace permanecer fuertes e inmunes ante cualquier virus... Se sabe que las personas que han hecho psicoterapia se resfrian mucho menos, y ésto está relacionado con tomar conciencia de los procesos emocionales y darle una salida adecuada.

Faringitis

Es la inflamación de la mucosa que reviste la faringe (parte posterior de la garganta), que produce dolor al tragar, inflamación de amígdalas y fiebre más o menos elevada. Puede tratarse de una infección vírica o bacteriana, o de una reacción alérgica.

La mucosidad de la parte posterior de la garganta es una protección contra la constante entrada de gérmenes en nuestro cuerpo en cada inhalación. Estos gérmenes quedan atrapados en la mucosidad, y, cada vez que la tragamos, los gérmenes pasan al ácido del estómago, donde quedan neutralizados. El resto de gérmenes es eliminado por los leucocitos. Casi 1 litro de la mucosidad de la faringe baja al estómago cada día.

Lo que ocurre antes de declararse una faringitis es que la mucosa se seca, se debilita, y los gérmenes atacan la faringe desprotegida. Lo que sentimos en los inicios es un dolor de garganta debido a la infección (garganta irritada).

Si analizamos lo vivido antes de los primeros síntomas de dolor, nos encontramos, muy probablemente, con que hemos sido objeto de algún comentario negativo, nos han rechazado, ofendido, insultado, o desanimado de alguna forma. Pueden ser desde pequeños detalles (o ser un conjunto de leves heridas vividas a lo largo de un día) a situaciones muy desagradables y obvias. La consecuencia es que esas vivencias hacen una mayor o menor mella en nuestro estado anímico, haciéndonos sentir tristes, no queridos o no apreciados, y nuestro cuerpo lo refleja con la sequedad de la mucosa faríngea, y la posterior infección de garganta.

El dolor de garganta puede remitir, y no ir a más, si somos conscientes de qué lo ha producido, y le damos salida de una forma y con una intensidad adecuadas. Si ha sido una ofensa leve puede ser suficiente acordarse de ello, y tenerlo en cuenta, de una u otra forma, para el futuro. Si se trata de algo más desagradable, entonces por lo menos se tiene que verbalizar; lo tenemos que contar a alguien, y así exteriorizar lo más posible eso que nos ha hecho sentir mal. Mágicamente, al poco tiempo, podremos comprobar cómo nuestra mente ha protegido nuestro cuerpo, y el dolor remite.

Dolor de cabeza

Tanto la cefalea de tensión, que es el dolor de cabeza más habitual (que se siente en la parte alta de la cabeza y es un dolor contínuo, vinculado normalmente con una contracción sostenida de los músculos de la cabeza y del cuello), como la jaqueca o migraña, que es un dolor más severo (que se siente en un lado de la cabeza y es un dolor pulsátil, asociado también a náuseas, vómitos, fotofobia o fonofobia) no se dan "porque sí", no aparecen sin más, sin ninguna relación con lo que somos o vivenciamos.

En general son síntomas con una gran carga psicosomática, relacionados con sentimientos negativos y no expresados de infelicidad. Un dolor de cabeza es algo así como una protesta no verbalizada. Cuando algo nos indigna o no nos gusta, pero no lo expresamos, entonces puede aparecer un dolor de cabeza. Las personas más asertivas, más expresivas, tienen menos dolores de cabeza.

A peser de que las jaquecas parezcan intratables, y la persona arrastre una historia severa de dolor e incapacidad, a pesar de la posible influencia familiar, incluso éstos casos graves de dolores de cabeza, son susceptibles de remitir a lo largo de un proceso de psicoterapia.

Afecciones cutáneas

La piel es el órgano que media entre nuestro interior y el mundo externo, el más visible y el más expresivo. En la piel se refleja el mundo interior de la persona, y las alteraciones de la piel son muchas veces el reflejo externo de problemas emocionales internos. Muchas veces un problema de piel es sinónimo de un problema de relación interpersonal, que se vive como un conflicto interno. Dependiendo de la importancia de ese conflicto, existen desde leves alteraciones de la piel hasta trastornos crónicos como la psoriasis. No me importa, desde éstas líneas, el hecho de que los factores emocionales no se reconozcan como verdaderos protagonistas de los problemas de piel, desde la medicina oficial (aunque se reconozca su influencia). Lo que me importa es centrarme en ellos, porque es una perspectiva fecunda, enriquecedora, y que tiende a promover la autoconsciencia y el autogobierno.

La propuesta es pasar del estéril "¿por qué no vas al médico para que te recete algo?" (para eliminar el síntoma), al "¿por qué no te paras a pensar qué te está pasando para tener la piel así, y le pones remedio?" (para comprender la causa del síntoma, y, a través de su expresión o de cambiar algún hábito mental, hacerlo remitir, a la par que nos vamos conociendo mejor...). Si usted intuye el hecho psicosomático, a pesar de lo cual los síntomas persisten (lo cual sería normal, ya que no es suficiente una intuición general), lo indicado sería realizar una psicoterapia, a lo largo de la cual desarrolle su comprensión psicosomática.

Prurito

Es un picor de la piel (llamado comúnmente picazón o comezón), un hormigueo o irritación incómoda que conlleva un deseo de rascarse. Es uno de los síntomas más frecuentes por los que se acude al dermatólogo.

En algunas personas, estados de ánimo como el aburrimiento, la irritación, y la excitación sexual, predisponen al prurito. Algunas veces puede ser algo tan sutil como querer gustar y que nos toquen, lo que provoca un picor repentino.

Tanto el prurito generalizado como el anal y genital (de la vulva o del pene) son los que se reconocen como más relacionados con factores psicológicos.

La agresividad y la ansiedad reprimidas, parecen tener un importante papel en la génesis y el mantenimiento del prurito generalizado. En personas sadomasoquistas se puede observar el hecho de encontrar placer en autolesionarse la piel, y en personas ansiosas se puede inferir que es una manera de descargar su tensión.

Se habla de una fijación en la fase anal del desarrollo, o de conflictos relacionados con impulsos sádicos, o de una homosexualidad latente, en el caso del prurito anal.

En la línea de éstas interpretaciones psicoanalíticas está el relacionar el prurito genital con un conflicto sexual que se expresa en la masturbación: la afección de la piel disminuye la culpa de una deseada pero prohibida masturbación.

Acné

El acné común o acné juvenil (los granos o espinillas) se presenta en la pubertad (adolescencia) ligado a la maduración sexual: hay un aumento de secreción de las glándulas sebáceas (destinado a dar a la piel un aspecto terso y atractivo) que, combinado con células muertas de la piel, bloquean el folículo piloso. Bajo el poro taponado se producen secreciones de grasa que son un ambiente perfecto para la bacteria epidérmica propionibacterium acnes. La bacteria produce una infección en el poro, que excretará pus, provocando que el acné se multiplique. En respuesta, la piel se inflama produciendo las cicatrices visibles.

Suelen verse afectados sobre todo la cara, el pecho, la espalda, los hombros y los brazos.

El acné puede llegar a ser muy molesto con dolores en los poros de la piel y también se puede convertir en un trauma por motivos de estética. El acné aparece entonces justo cuando los adolescentes tienden a ser socialmente más inseguros, como si expresara la agitación interior propia de la edad: el conflicto de no ser niño ni adulto, el miedo ante los cambios que ocurren en su cuerpo y su mente.

A semejanza del acné juvenil, el acné de la mujer durante el embarazo, que se produce igualmente en un tránsito, en éste caso hacia la maternidad, normalmente desaparece después del parto. Si el embarazo se da en la adolescencia, curiosamente se suele resolver un problema de acné: el embarazo se asocia a la etapa adulta, y la adolescente deja de sentirse en conflicto, ya que se ha convertido de repente en una mujer.

Dermatitis

La dermatitis atópica (prúrigo de Besnier, eccema constitucional, eccema atópico, neurodermatitis) es una inflamación de la piel (producida por una reacción de hipersensibilidad, similar a la alergia) en forma de erupciones con aspecto de escamas, que causan un picor intenso. El rascado y la irritación crónica hacen que la piel se vuelva gruesa y adquiera una textura como la del cuero.

Es más frecuente en niños, y al menos la mitad de estos casos se resuelven hacia los 3 años. En los adultos se presenta normalmente como un trastorno recurrente o crónico. Es ubicua, afecta a todas las razas y existe en todos los países. Se da en alrededor de un 2% de la población general y en el 14% de la niñez, por lo que es frecuente en la consulta del pediatra o dermatólogo.

Los antecedentes familiares parecen estar directamente involucrados y son el factor predictivo más fuerte para desarrollar neurodermatitis; si ambos padres tienen dermatitis , existe un 80% de probabilidad de que sus hijos la desarrollen. También se sabe que hay historia familiar de alguna alteración atópica (atópico significa raro o extraño) como dermatitis, rinitis alérgica (fiebre del heno) o asma. Tiene, por tanto, que ver con la familia, aunque no esté claro en qué medida la influencia es ambiental o genética.

Se sabe que aumenta en periodos de estrés emocional, y se piensa que tiene que ver con una deprivación sensorial en la temprana infancia. Algunas de las personas con dermatitis se muestran muy dependientes y sensibles al rechazo, mientras que otros muy independientes, debido al uso de formaciones reactivas.

El tratamiento médico es insuficiente. El dermatólogo suele prescribir corticoides tópicos, que, efectivamente, reducen o eliminan la dermatisis, pero típicamente vuelve a aparecer en otro momento...

Así que es muy conveniente una psicoterapia donde salgan a relucir los sentimientos de hostilidad, enojo, frustración, ansiedad y el estrés emocional, que están positivamente relacionados con la neurodermatitis (muchos de los que la padecen lo saben). Es del todo posible que el cuerpo quede limpio de dermatitis en la medida que la mente se libere de agitaciones...

Hiperhidrosis

Es una transpiración excesiva, sobre todo presente en las palmas de las manos, planta de los pies, axilas y cara.

En general se sabe que la ansiedad, el miedo, y otros estados emocionales, aumentan la actividad del SN Simpático, que aumenta la sudoración.

También se sabe que, para la persona que tiene esta alteración, una situación fóbica o ansiógena, para ella, como hablar en público, asistir a fiestas, etc., produce hiperhidrosis, lo cual produce vergüenza, que, a su vez, produce un miedo a la sudoración, cerrandose un círculo vicioso, que tiende a mantenerse, a semejanza de la eritrofobia, por ej.

Estas consideraciones son suficientes para indicar la conveniencia de una psicoterapia, antes que limitarse a eliminar el síntoma por medio de una medicación anticolinérgica (con sus correspondientes efectos secundarios), o, de forma aún más intrusiva, por medio de una simpatectomía (operación quirúrgica, bajo anestesia general, que consiste en cortar algunos de los ganglios de la cadena del SN Simpático, que se extiende en paralelo a la columna vertebral, para dar solución a la sudoración excesiva de cara, manos y axilas).

Porque ¿qué hace nuestro cuerpo cuando abortamos su forma de expresión?, ¿qué ocurre cuando se interviene con violencia sobre una parte de esa maravillosa maquinaria que es el cuerpo humano, vehículo de expresión de lo que somos?

Urticaria

La urticaria es una alteración de la piel caracterizada por lesiones cutáneas edematosas, halo eritematoso, generalmente evanescentes y cambiantes. Va acompañada, generalmente, de prurito o picazón. Las lesiones se denominan habones y son la consecuencia del edema y vasodilatación de la dermis superficial. La duración de los habones oscila entre 2 a 6 horas desde su aparación. Pueden aparecer espontáneamente y desaparecer, sin dejar ninguna marca o lesión. La urticaria se suele tratar con corticoides y antihistamínicos.

En las personas que tienen urticaria crónica, y en las exacerbaciones agudas, se observa un alto nivel de estrés subjetivo. Algunos autores sugieren que representa agresividad o masoquismo reprimido, o bien una respuesta a un conflicto particular.

Psoriasis

Es una enfermedad inflamatoria crónica y recurrente de la piel, no contagiosa, que produce lesiones escamosas, engrosadas e inflamadas. Suele localizarse en codos, rodillas, tronco o cuero cabelludo. Se acompaña de prurito e irritación de la piel, que, si se arrasca, puede llevar a infecciones secundarias. Se da en el 2% de la población.

La causa física de la psoriasis es una velocidad anormalmente alta de mitosis (división celular) en las células epidérmicas. Las células de la piel crecen y se descaman con excesiva rapidez. Al multiplicarse las células a gran velocidad, la piel se descama cada tres o cuatro días.

Se cree que es multifactorial, que hay una predisposición genética y que es desencadenada o exacerbada por diversos factores ambientales.

Se sabe que el estrés y los cambios vitales la agravan, y que las personas con psoriasis perciben las situaciones de cambio como más estresantes que las personas sin psoriasis (se observa en ellos un aumento de adrenalina en orina y niveles más bajos de cortisol en plasma que el grupo control).

Alopecia areata

Son calvas redondeadas y dispersas en el cuero cabelludo, aunque también puede extenderse a otras zonas del cuerpo. En algunos casos progresa hasta la desaparición completa del pelo. Puede aparecer a cualquier edad y afecta igual a ambos sexos. Se da en una de cada mil personas.

Los folículos pilosos no quedan destruidos, por lo que el pelo suele volver a crecer, aunque son muy frecuentes las recaídas, si persisten los factores desencadenantes.

Lo que a nivel mental puede vivirse como estrés excesivo, excesiva responsabilidad y preocupación respecto a algo, o como un conflicto emocional tan "desesperante" como para "tirarse de los pelos", físicamente produce un espasmo del músculo liso alrededor de los folículos pilosos, que estrangula el pelo y provoca su caida.

Los clientes de psicoterapia (sobre todo las mujeres), con esta alteración capilar, suelen relacionarla con su ansiedad o estrés. En muchos casos remite y vuelve a crecer el pelo cuando se van sintiendo mejor a consecuencia del proceso psicoterapeútico.

Dolor de cuello

Los músculos se tensan para amortiguar algo temido (reacción de lucha o huida). La tensión continuada causa dolor en los pequeños músculos a lo largo de las vértebras cervicales a ambos lados del cuello. Si los músculos de un lado se contraen más, el cuello puede llegar a desviarse lateralmente.

Si no se hace nada contra el dolor, la contracción de los músculos puede llegar a presionar las raices nerviosas de la médula espinal, hasta provocar un problema grave, necesitado, en algunos casos, de cirugía para aliviar la presión.

Lo más frecuente es que el dolor de cuello lo provoque una persona, una situación o una tarea. Suele ser, además, repentino: alguien o algo no nos gusta, nos produce irritación o desagrado. El contacto continuado con esa persona o situación deriva en resentimiento.

En inglés existe la expresión "... is a pain in the neck" (... es un dolor en el cuello). Los puntos suspensivos pueden sustituirlos por cualquier cosa, real, o imaginaria. El Solitario (un famoso atracador de bancos español) fue un auténtico dolor de cuello para la policía española antes de su captura en Portugal en julio del 2007, después de 13 años de carrera delictiva.

Es muy común que el dolor de cuello desaparezca al poco tiempo de advertir su sentido, o de resolverse la causa que lo produjo.

Dolor de hombros

Puede deberse a un deseo secreto, a algo que se desea con mucha intensidad. La razón del dolor hay que buscarla en que la persona no es consciente de ese deseo, o de su intensidad o importancia emocional.

Los hombros, quizás también los brazos, expresan un querer alcanzar y no poder: querer volver con una anterior pareja, un aumento de sueldo, un ascenso en el trabajo, etc.

Es suficiente con hacer consciente lo inconsciente para que nuestra mente no tenga que expresar ese deseo a través del cuerpo.

Dolor de espalda

Si no se es consciente de la conexión mente-cuerpo, podemos encontrarnos, a veces, indefensos ante un dolor inexplicable. Las emociones tienen sus leyes, algunas veces no son reacciones adecuadas, comprensibles o racionales ante nuestra experiencia, algunas veces lo que sentimos no se corresponde con el concepto que tenemos de nosotros mismos. El dolor, en éste caso, puede ser una señal que nos lleve a tomar conciencia de algún aspecto de nuestra forma de ser que ha quedado en la sombra, relegado por nuestros mecanismos de defensa.

Dorsal

Hay un dolor conocido, que aparece de forma repentina e intensa en la zona dorsal, que es provocado por un espasmo muscular (calambre, contracción involuntaria del músculo, que puede hacer que se endurezca o abulte) entre las costillas y bajo los omóplatos. Si persiste este espasmo, puede dar lugar a una contractura muscular.

Este dolor se asemeja a una puñalada en la espalda, que es la expresión física de la vivencia emocional de una traición: por ejemplo, un amigo que le cuenta a una tercera persona un secreto muy íntimo para nosotros que sólo compartíamos con él.

Algunas veces, lo que se puede sentir como "traición", se puede calificar más justamente de envidia: por ejemplo, el caso de dos amigas que basaban su relación en contarse sus penurias sentimentales; imaginemos que una de ellas comienza una relación fantástica con un chico, y que la otra queda sola.

El hecho de exteriorizar verbalmente los sentimientos de traición o de reconocer la envidia, es suficiente para que el músculo se relaje y el dolor remita.

Lumbar

Es un dolor frecuente, que puede aparecer de repente, o desarrollarse poco a poco. La musculatura de la articulación lumbosacra se tensa y se comprimen las almohadillas que están entre las vértebras, a la vez que se provocan espasmos musculares en toda la zona próxima. El dolor puede llegar a resultar tan intolerable, que incapacite a la persona y acabe postrada en cama. En muchos casos puede convertirse en un trastorno crónico.

La tensión lumbar asemeja el cargar con un gran peso, y es la expresión física de la vivencia emocional de cargar con una excesiva y continuada responsabilidad o culpabilidad (normalmente respecto a otras personas). Esta carga de responsabilidad o culpa puede ser real (a consecuencia, por ejemplo, de un ascenso en el trabajo que implique mayor responsabilidad) o imaginaria (la fantasía continuada, y no consumada, de una relación sexual extraconyugal que pueda poner en peligro el vínculo con la pareja).

Emocionalmente el deseo es recibir agradecimiento, descansar, recibir atención de otros. Cuando el dolor persiste, y, como decía antes, la persona acaba en la cama, entonces puede realizar éste deseo... Ya saben ustedes..: Todo es Mente.

Escoliosis

Es una curvatura lateral de la columna vertebral, que forma una S. Lo normal es que el hombro derecho esté más alto que el izquierdo. Normalmente se achaca a la adopción de posturas inadecuadas, o a que una pierna sea más larga que otra (es una posibilidad a tener en cuenta).

La escoliosis, al igual que la mayoría de alteraciones psicosomáticas, se considera "idiopática", o sea, de causa desconocida. Es por este motivo, al que se puede agregar el poco conocimiento, y la poca "fe" general en la relación mente-cuerpo, que, en el mejor de los casos, la alteración se corrige con aparatos ortopédicos que enderezan la columna; lo que no está claro es que enderecen la actitud emocional subyacente, ni que la corrección física persista a lo largo del tiempo. Aparte el engorro y el ¿trauma? del propio uso de estos aparatos.

Hace sospechar de una evidente causa psicológica, el hecho de que se de con más frecuencia en los hijos mayores (si son dos, en el mayor) o en el hecho de que se de mucho más en niñas (en alrededor de un 70%). Psicosomáticamente hay que tener muy en cuenta que todos estos niños son más altos de lo que quieren ser... El torcimiento está expresando un deseo de ser más bajo, que es sinónimo de pequeño, y pequeño está relacionado con ser el centro de atención y verse colmado de atención y cariño.

Es comprensible el conflicto de amor-odio que puede vivir una niña, que ve cómo el pequeño hermanito, que acaba de nacer, acapara casi toda la atención de los padres, es duro ser sustituida por ese mocoso, cuyo único mérito es ser más pequeño, en edad y tamaño. Ella lo que quiere es seguir siendo la más chica, para que todos la quieran como al pequeño.

La falta de expresión de ese deseo, unida, tal vez, a una falta de tacto de los padres para manejar la situación, comprendiendo esa normal envidia y haciendo sentir querida a la pequeña, pueden llevar a la niña a curvarse sobre sí misma para ser lo más pequeña posible.

Llegada la adolescencia, se puede dar el caso de una espigada chica que se da cuenta de que la mayoría de los chicos no le prestan mucha atención, al ser más alta que ellos. Ella quiere ser más baja, y entonces su cuerpo puede reflejar ese deseo produciendo una curvatura lateral de su columna.

Una incipiente escoliosis tiene una simple y elegante solución psicoterapeútica, lo difícil es que los padres entiendan la relación de causa-efecto y envíen al hijo a psicoterapia.

Dolor de estómago

Puede ser una sensación de ardor o una punzada, que se siente en la regíon estomacal o vientre, entre el pecho y la ingle. Lo normal es que el dolor no se deba a algo de comer que nos haya sentado mal, que es lo primero que se suele pensar.

El estómago es el órgano de recepción del alimento, y la alimentación está asociada, desde los primeros días de vida, al afecto. Un estómago dolorido está reflejando el sentimiento de no sentirse querido, o de sentirse rechazado (o el temor a ser rechazado), por alguien que nos importa.

Se puede dar el caso de haber recibido demasiado afecto cuando niño, de haber sido demasiado mimado, de forma que, por mucho bienestar que se tenga en épocas posteriores, la persona no se siente nunca satisfecha, por mucho que tenga, y por mucho que reciba de los demás. En éstos casos, la sensación de hambre puede ser constante, ninguna cantidad de alimento es suficiente para aplacarla, de forma que hay una tendencia a la obesidad. Ese hambre, esa sensación de vacío constante, es en realidad hambre de amor, porque nunca recibe el suficiente como para igualar su temprana experiencia de plenitud. Se siente como un "pozo sin fondo", y los que la rodean pueden tener la sensación de que nunca está satisfecha, que siempre desea más... En un caso así, si no come una gran cantidad de comida, le puede doler el estómago y sentir ardor.

De una u otra forma, hay que prestar atención a los síntomas gástricos, porque podrían derivar en una úlcera. Tomar conciencia de nuestras necesidades de afecto, puede hacer desplazar la somatización a un acentuado malestar consciente, hasta elaborarlo y "digerirlo" adecuadamente en un proceso de psicoterapia.

Náusea y vómitos

La naúsea es una sensación de malestar en el estómago, con ganas de vomitar, y los esfuerzos que acompañan a la necesidad de vomitar (aunque frecuentemente el vómito no se da).

En sentido figurado, y psicosomático, la naúsea es un sentimiento de repugnancia, física o emocional, que causa alguna cosa.

Igual que estamos acostumbrados a un tipo de alimentos, y a una determinada cantidad de comida, nuestra mente y nuestras emociones están habituadas a un determinado tipo y nivel de bienestar, placer o éxito. Aquello que difiere en exceso de lo habitual, lo que nos resulta a nosotros inadecuado o indeseable, nos puede hacer vomitar.

El estómago se contrae con violencia, para arrojar su contenido, cuando nos damos cuenta de que hemos ingerido (o sólo lo creemos) algo que no entra dentro de nuestro esquema de alimentación, por ej., darnos cuenta de que nos acabamos de tragar una mosca comiendo sopa.

A semejanza de ésta situación, imagine el caso de una chica que acaba de comenzar (así lo siente ella, porque es lo que supone para ella el comienzo de relaciones sexuales) una relación sentimental con un chico encantador y soltero. Ella se lo cuenta, muy ilusionada, a su mejor amiga. Esta, casualmente, lo conocía, y no tenía dudas de que el chico está casado y tiene un niño pequeño...

La naúsea y el vómito se pueden desencadenar cuando ingerimos demasiada comida. El cuerpo se habitúa a determinada ingesta, y cuando supera ese nivel, se puede producir el vómito, igual que un bebé que, cuando ha comido en exceso, lo vomita todo, vaciando por completo el estómago (y sintiendo enseguida hambre, por cierto). Después de un día de ayuno (por ejemplo, el ayuno vegetariano que se hace consumiendo una sóla fruta durante un día) parecería que tendría que producirse la tendencia a recuperar la falta de ingesta, pero no sucede así, puesto que es alrevés, no apetece comer mucho (a pesar de que el tiempo de habituación fue de sólo un día).

La misma reacción de arrojar un exceso se puede dar cuando, por la circunstancia que sea, nuestro nivel de prosperidad, bienestar o éxito aumentan de forma notoria. Podemos sentir inquietud, angustia y naúseas. Algo nuevo y maravilloso puede ser también temible, quizás sea algo "demasiado bueno" para nosotros, acostumbrados a una "comida" más sencilla. Si se tienen ganas de vomitar como reacción ante sucesos afortunados, lo que se necesita es tiempo para adaptarse a la nueva situación, digerir poco a poco el éxito.

A veces, el factor de éxito puede esconderse detrás de una, oficialmente, mala noticia, que esconde un bien oculto personal (difícil de reconocer...), como es el caso de la muerte de un pariente que estaba a nuestro cargo (liberación), o que nos ha dejado una cuantiosa herencia (enriquecimiento). El cuerpo no miente nunca..., y uno de nuestros mayores logros, de cara a tener una óptima salud, es el no mentirnos a nosotros mismos. Dicho con una sóla palabra: Conocernos.

Cuando, a lo largo de ésta página, dedicada a las Alteraciones psicosomáticas, me he referido a la psicoterapia, no duden que se refiere tanto a la Psicoterapia Online como a la Presencial. En mi trabajo es habitual y constante la consideración de problemas físicos y su resolución, como pueden ver en el grupo de enlaces de Somatizaciones, en la página de Testimonios